
«La llave para abrir el corazón es una historia». Así de simple y así de claro lo dice el famoso guionista Robert McKee. Esta cita la encontré en el libro que he terminado de leer hace muy poco. Se trata de Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes (2008) de Christian Salmon. La verdad es que no encuentro otra forma mejor de resumir tanto la temática del libro como el poder del storytelling (podíamos traducir este anglicismo como «el arte de contar historias»).
El storytelling es un concepto tan antiguo como la propia humanidad. A las personas siempre nos ha gustado contar y escuchar historias. Un gran orador nos atrapa con sus palabras y estas nos llegan al corazón, como afirma McKee. Todos los grandes líderes son grandes storytellers. Trata de imaginar uno solo que no lo sea. Complicado, ¿verdad?
El otro día vi una charla TED donde Simon Sinek hablaba sobre «Cómo los grandes líderes inspiran la acción«. En esta charla, Sinek repite varias veces la misma frase: «People don’t buy what you do, they buy why you do it» (las personas no compran lo que haces, sino el por qué lo haces). Se trata de un concepto ligado al storytelling. Salmon nos explica en su libro que «el nuevo marketing considera la venta como una escena de teatro y el consumo un intercambio de experiencias». Por lo tanto, lo que busca el usuario es que enganches con él a través de tu pasión y tus creencias. De otra manera, tu producto/proyecto/idea simplemente será una mas. No destacará.