Blog de Beatriz Cebas

Periodista, Project Manager. Fundadora de Flamingo Comunicación. Loca por el cine y la música :)

Alternativas a la crisis del cine: Nuevos espacios de exhibición

cineLa crisis en la industria del cine está fomentando la incorporación de nuevos modelos, no ya solo en la parte de financiación (crowdfunding), producción (cine digital) y distribución (plataformas de VOD). También en la exhibición. El concepto del cine tradicional en nuestro país se ha visto fuertemente debilitado por varios motivos. Los principales son dos: la piratería y la fuerte subida del IVA.

Respecto al primer punto, el de la piratería, es cierto que es un problema, pero también demuestra una necesidad de los usuarios por consumir contenido al que a veces no pueden acceder. El ejemplo más claro es el consumo de las series de TV (bautizadas por algunos como “el nuevo cine”), pero también está el caso de aquellos amantes del cine que no viven en grandes ciudades pero sí quieren ver “x” películas. No todas estos títulos se encuentran dentro de los catálogos de Filmin o WuakiTV y a veces recurrir a estos métodos ilegales es la única manera de acceder a ellos.

A pesar de este argumento, no estoy a favor de ver películas o series de TV de forma gratuita. Producir audiovisual es muy caro, el espectador tiene que conocerlo y darle valor. ¿Esto quiere decir que siempre pague por estos contenidos? Lo cierto que no. En el caso de muchas de las series que sigo, me veo incapacitada de verlas de forma legal en alguna plataforma de pago. Quizás si Netflix vuelve a pensárselo y decide embarcarse en España, entonces la cosa cambie. Sin embargo, el principal problema por el que se echaron atrás hace un par de años sigue estando presente, los restrictivos derechos de autor de nuestra industria.

Tenemos una industria hermética, cerrada y muy poco adaptada a las actuales necesidades del usuario / espectador. Si quieren sobrevivir, es necesario que se adapten. Seguirá habiendo piratería, sí, pero habrá menos. Somos muchos los que le damos un valor a estos trabajos y que nos gusta pagar un precio justo por estos productos. Por lo tanto, digamos que primero hay que solucionar el tema de la falta de adaptación de la industria a las nuevas realidades para luego empezar a hablar de piratería y poner medidas al respecto.

Nuevos espacios contra la crisis

Pero voy a volver al tema principal de este post: la creación de nuevos espacios de exhibición. A pesar de las crisis, hay algunos valientes que han optado por crear nuevas formas de montar un cine. Sí. La idea del cine convencional poco a poco está cambiando. Dentro del circuito más convencional, en Madrid tenemos el ejemplo de los cines Yelmo Ideal, donde además de los estrenos también se proyectan conciertos de ópera, grandes eventos deportivos y en alguna ocasión algún revival cinematográfico.

Es un hecho. Los espacios de exhibición están cambiando. Ya no solo son cines tradicionales, también son cafeterías, librerías, espacios culturales-multidisciplinares… Un ejemplo es el Café Kino de Madrid. Se trata de una cafetería-cine donde además de poderte tomar un café, unas cervezas o un gin tonic, también puedes cenar mientras ves una película en su sala de proyecciones.

Tienen una programación temática mensual y su precio es de 2€. Una alternativa más económica con la que se pretende acercar el cine y hacerlo accesible a todos. Su propuesta no es la de los últimos estrenos pero ¿acaso el cine es únicamente el que se ha hecho recientemente? ¿Qué pasa con todos esos títulos de hace cinco, diez,viente o cincuenta años? También es cine y también merece ser visto.

Hace poco tuve el placer de hablar con uno de los socios de Café Kino, Juan Barba, cuya entrevista publiqué en primer lugar en mi otro blog sobre música y cine, La Chica Sonora:

Por lo visto, en el mundo existen más espacios parecidos, ya que el fundador de Café Kino resaltó la inspiración que tuvieron sus socias después de realizar varios viajes. Estos lugares no los conozco, pero lo que sí sé es que en Barcelona recientemente se ha abierto otro espacio, Zumzeig, donde se combina la gastronomía con el cine. Lo mismo ocurre en México DF con el Cine Tonalá, donde también se puede comer y beber, formar parte de las propuestas culturales del espacio y, por supuesto, ver cine. No hay duda, la próxima vez que viste ambas ciudades no me quedaré sin ver estos espacios.

En todos los casos, se trata de propuestas innovadoras que reivindican una experiencia diferente de ir al cine, algo que va más allá de acercarse al centro comercial más cercano, comprar un pack de palomitas + coca cola y ver la última película de acción de Hollywood.

A pesar de la crisis, el cine nunca va a desaparecer porque el cine puede ser todo lo que queramos. Existen las ideas, existe el público y lo más importante, existen las ganas.

Anterior

V Estudio sobre Mobile Marketing en España

Siguiente

Búsquedas sexistas en Google

12 Comentarios

  1. Gracias por tu artículo Beatriz. Me ha encantado leer tu concisión a la hora de resumir la situación actual por la que pasa la industria cinematográfica en nuestro país. Sólo me gustaría añadir dos apuntes: en primer lugar, creo que el problema de la “piratería” o del mal consumo de un producto cuyo valor es mucho más que el que pagamos en la entrada, es una cuestión de educación. Sí, de educación y me da igual por dónde empecemos a educar en la pirámide; bien por la cúspide, en la que el actual Ministro de Cultura, el Sr. Wert, demuestra muy poco respeto por la producción audiovisual y por el trabajo de los miles y miles de trabajadores que pertenecen al sector, no sólo los directores, guionistas o productores, si no también los taquilleros o empleados del ambigú a los que el “ivazo” está mandando a engrosar las listas del paro. O bien, comenzar por una educación en la base, a nuestros niños, futuros consumidores de cine, comercial o de autor, a los que sus propios padres ya están inculcándoles el “todo gratis” pirateando o “ripeando” contenidos audiovisuales infantiles para consumir en casa. Y es aquí, donde reside gran parte de la solución, en formar y educar a los más pequeños para que sepan el valor añadido que aporta la calidad técnica y creativa de lo audiovisual. Si ellos aprenden el valor de las cosas, estarán dispuestos a asumir que tiene un coste.
    En cuanto a la segunda parte del artículo, durante casi tres años he sido responsable de “contenidos alternativos” para el exhibidor que mencionas. En sus salas del centro de Madrid, caracterizadas por un espectador culturalmente formado y con inquietudes más allá del cine en versión original o de autor, se proyectan esos contenidos. Los exhibidores pensaron que la ópera, los eventos deportivos o culturales, no cinematográficos, podían suponer una vía de ingresos extraordinarios, dirigidos a engrosar sus cuentas de resultados.
    Estos contenidos audiovisuales permitían a los grandes exhibidores de este país, así como a algunos medianos y pequeños, ocupar sus salas en los días valle o incluso en momentos de gran afluencia de público (por ejemplo, los sábados en horario vespertino) porque el público, nicho o no, estaba dispuesto a pagar por dichos contenidos hasta tres veces el ticket medio de una película (la ópera, por ejemplo, tenía un ticket de 18 €, de los que el exhibidor ganaba un 50% como normal general). Sin embargo y siempre desde un punto de vista personal, un mal modelo de gestión y de negocio al creer que dos años de crecimiento en el número de espectadores y la financiación exterior para digitalizar al completo sus complejos, les hico creer en la gallina de los huevos de oro. Después el “ivazo” termino de romper el cántaro, reduciendo el número de contenidos audiovisuales alternativos, reduciendo el número de salas y complejos en los que estos se proyectan, hasta reducirlo a pequeños “reductos” como el cine que mencionas y despidiendo o prescindiciendo de trabajadores vinculados a este área de negocio con la excusa o el pretexto de una mala situación económica y una caída de espectadores. Sólo una cifra, según un estudio internacional de cine de Screen Digest, realizado para todo el mundo, presentaba cifras volumen de negocio para 2014, cercanas a los $526.5m, algo más que “ingresos extraordinarios”, dignos de tener en cuenta.
    Y por último, creo que es loable la aparición de nuevos espacios en los que se proyecte cine. Lamentablemente, creo que son pequeños oasis en el desierto en el que se encuentra la industria, dado que por su tamaño y su alcance en cuanto a número de espectadores, servirán solo para hacer llegar contenidos específicos a públicos específicos, alejados en todo caso de las cifras con las que se les llena o llenaba la boca a muchos agentes dentro del sector: distribución, exhibición e instituciones.

  2. Gracias por tu artículo Beatriz. Me ha encantado leer tu concisión a la hora de resumir la situación actual por la que pasa la industria cinematográfica en nuestro país. Sólo me gustaría añadir dos apuntes: en primer lugar, creo que el problema de la “piratería” o del mal consumo de un producto cuyo valor es mucho más que el que pagamos en la entrada, es una cuestión de educación. Sí, de educación y me da igual por dónde empecemos a educar en la pirámide; bien por la cúspide, en la que el actual Ministro de Cultura, el Sr. Wert, demuestra muy poco respeto por la producción audiovisual y por el trabajo de los miles y miles de trabajadores que pertenecen al sector, no sólo los directores, guionistas o productores, si no también los taquilleros o empleados del ambigú a los que el “ivazo” está mandando a engrosar las listas del paro. O bien, comenzar por una educación en la base, a nuestros niños, futuros consumidores de cine, comercial o de autor, a los que sus propios padres ya están inculcándoles el “todo gratis” pirateando o “ripeando” contenidos audiovisuales infantiles para consumir en casa. Y es aquí, donde reside gran parte de la solución, en formar y educar a los más pequeños para que sepan el valor añadido que aporta la calidad técnica y creativa de lo audiovisual. Si ellos aprenden el valor de las cosas, estarán dispuestos a asumir que tiene un coste.
    En cuanto a la segunda parte del artículo, durante casi tres años he sido responsable de “contenidos alternativos” para el exhibidor que mencionas. En sus salas del centro de Madrid, caracterizadas por un espectador culturalmente formado y con inquietudes más allá del cine en versión original o de autor, se proyectan esos contenidos. Los exhibidores pensaron que la ópera, los eventos deportivos o culturales, no cinematográficos, podían suponer una vía de ingresos extraordinarios, dirigidos a engrosar sus cuentas de resultados.
    Estos contenidos audiovisuales permitían a los grandes exhibidores de este país, así como a algunos medianos y pequeños, ocupar sus salas en los días valle o incluso en momentos de gran afluencia de público (por ejemplo, los sábados en horario vespertino) porque el público, nicho o no, estaba dispuesto a pagar por dichos contenidos hasta tres veces el ticket medio de una película (la ópera, por ejemplo, tenía un ticket de 18 €, de los que el exhibidor ganaba un 50% como normal general). Sin embargo y siempre desde un punto de vista personal, un mal modelo de gestión y de negocio al creer que dos años de crecimiento en el número de espectadores y la financiación exterior para digitalizar al completo sus complejos, les hico creer en la gallina de los huevos de oro. Después el “ivazo” termino de romper el cántaro, reduciendo el número de contenidos audiovisuales alternativos, reduciendo el número de salas y complejos en los que estos se proyectan, hasta reducirlo a pequeños “reductos” como el cine que mencionas y despidiendo o prescindiciendo de trabajadores vinculados a este área de negocio con la excusa o el pretexto de una mala situación económica y una caída de espectadores. Sólo una cifra, según un estudio internacional de cine de Screen Digest, realizado para todo el mundo, presentaba cifras volumen de negocio para 2014, cercanas a los $526.5m, algo más que “ingresos extraordinarios”, dignos de tener en cuenta.
    Y por último, creo que es loable la aparición de nuevos espacios en los que se proyecte cine. Lamentablemente, creo que son pequeños oasis en el desierto en el que se encuentra la industria, dado que por su tamaño y su alcance en cuanto a número de espectadores, servirán solo para hacer llegar contenidos específicos a públicos específicos, alejados en todo caso de las cifras con las que se les llena o llenaba la boca a muchos agentes dentro del sector: distribución, exhibición e instituciones.

  3. Hola p_nietof:

    Totalmente de acuerdo, existe una cuestión de educación y de pensar que todos los productos (cine, música, literatura…) son gratis. Pensar eso es echar por tierra el trabajdo de muchísima gente. Aún así, también pienso que el usuario/consumir está un paso por delante de la industria, y que esta tiene que hacer esfuerzos mayores por adaptarse a las nuevas tecnologías. De nada sirve que lo hagan si se tiene teniendo el pensamiento de que “el cine es gratis”. Como tú dices, es cuestión de educación, conciencia y de pensar “‘¿quiero que siga habiendo cine del que disfrutar?” Pues entonces sí, tendrás que pagarlo, ya sea en el cine convencional, en una plataforma de VOD o comprándote el DVD.

    Gracias también por compartir con nosotros tu experiencia como responsable de contenidos alternativos en un cine. Seguro que fueron años de gran aprendizaje, y eso que te llevas.

    Los pequeños oasis que cometas, es cierto que sí, son pequeños pero también representan las ganas de hacer las cosas de otra manera, y que hay público para ello. Pero sí, claro, están muy alejados de las cfrias que comentas.

    Un saludo, gracias por haber leído este post y por seguir el blog 🙂

    Bea

  4. Hola Beatriz,
    nos ha encantado tu post…y tus blogs (ahora te seguimos).
    Sintetizas a la perfección el tema.
    El tema de la educación o toma de conciencia del usuario es muy importante. El ejemplo que se está dando a los más jóvenes no es muy positivo:
    Internet no es sinónimo de gratuito y las producciones audiovisuales tienen su coste, como todo en la vida. Hay que educar para que se valoren en su justa medida. Lo que implica también respeto y reconocimiento por el trabajo de todos los profesionales implicados.

    Nos gustaría invitarte a unirte a nuestro grupo en Linkedin , un espacio para el diálogo sobre la situación actual de la industria del cine.
    Sería todo un placer contar con tus apreciaciones.

    Un cordial saludo,
    Valen Arts-Productora audiovisual

    http://www.linkedin.com/groups?home=&gid=6537421&trk=anet_ug_hm&goback=%2Egmr_6537421

  5. Hola Beatriz,
    nos ha encantado tu post…y tus blogs (ahora te seguimos).
    Sintetizas a la perfección el tema.
    El tema de la educación o toma de conciencia del usuario es muy importante. El ejemplo que se está dando a los más jóvenes no es muy positivo:
    Internet no es sinónimo de gratuito y las producciones audiovisuales tienen su coste, como todo en la vida. Hay que educar para que se valoren en su justa medida. Lo que implica también respeto y reconocimiento por el trabajo de todos los profesionales implicados.

    Nos gustaría invitarte a unirte a nuestro grupo en Linkedin , un espacio para el diálogo sobre la situación actual de la industria del cine.
    Sería todo un placer contar con tus apreciaciones.

    Un cordial saludo,
    Valen Arts-Productora audiovisual

    http://www.linkedin.com/groups?home=&gid=6537421&trk=anet_ug_hm&goback=%2Egmr_6537421

  6. Hola valenarts1:

    Muchas gracias por tu aportación y por seguir este blog.

    No podía estar más de acuerdo con vosotros “hay que educiar para que se valoren en su justa medida”, haciendo referencia a las producciones audiovisuales. ¡Buen punto!

    Acabo de unirme a vuestro grupo así que seguro que se producen muchos debates interesantes respecto a este tema.

    Un saludo 🙂

    Bea

    • La educación…el estar concienciado sobre cualquier tema, lo es todo.
      A la gente de la calle, al usuario, hay que presentarle la realidad de esta industria tal y como es e implicarle para que asuma su parte de responsabilidad:
      todas nuestras acciones revierten en la sociedad en la que vivimos.
      Aunque suene un poco “infantil” y “condescendiente” hay que enseñar al usuario a consumir cine y productos audiovisuales con responsabilidad y de forma ética y coherente pero lo primero es presentarle alternativas variadas y ponérselo fácil.
      Así que …. ¡tenemos trabajo que hacer!

      Feliz día,
      Yolanda A.
      Comunicación y Medios en Valen Arts.

  7. Hola valenarts1:

    Muchas gracias por tu aportación y por seguir este blog.

    No podía estar más de acuerdo con vosotros “hay que educiar para que se valoren en su justa medida”, haciendo referencia a las producciones audiovisuales. ¡Buen punto!

    Acabo de unirme a vuestro grupo así que seguro que se producen muchos debates interesantes respecto a este tema.

    Un saludo 🙂

    Bea

    • La educación…el estar concienciado sobre cualquier tema, lo es todo.
      A la gente de la calle, al usuario, hay que presentarle la realidad de esta industria tal y como es e implicarle para que asuma su parte de responsabilidad:
      todas nuestras acciones revierten en la sociedad en la que vivimos.
      Aunque suene un poco “infantil” y “condescendiente” hay que enseñar al usuario a consumir cine y productos audiovisuales con responsabilidad y de forma ética y coherente pero lo primero es presentarle alternativas variadas y ponérselo fácil.
      Así que …. ¡tenemos trabajo que hacer!

      Feliz día,
      Yolanda A.
      Comunicación y Medios en Valen Arts.

  8. Imma Guardiola

    Hola Beatriz,
    te acabamos de descubrir y nos encantan tus blogs y además nos interesan mucho porque mi hija esta haciendo un trabajo de Bachillerato sobre la crisis en el cine, intentando analizar todos los factores que han intervenido en el proceso. Por lo que te agradeceríamos si nos pudieses pasar información, links, tesis…sobre el tema.

    Muchas gracias y enhorabueno por tu trabajo

    Imma y Marta

  9. Imma Guardiola

    Hola Beatriz,
    te acabamos de descubrir y nos encantan tus blogs y además nos interesan mucho porque mi hija esta haciendo un trabajo de Bachillerato sobre la crisis en el cine, intentando analizar todos los factores que han intervenido en el proceso. Por lo que te agradeceríamos si nos pudieses pasar información, links, tesis…sobre el tema.

    Muchas gracias y enhorabueno por tu trabajo

    Imma y Marta

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén

A %d blogueros les gusta esto: