Si buscas en Google «social media», la cantidad de información que el buscador te devuelve relacionada con este tema es abrumadora. Tanto que si aún no has creado tus propios listados en Google Reader o Twitter, puede llegar a dar vértigo. Pero hoy no me voy a parar a hablar de la sobrecarga informativa que existe en la red. Hoy lo que quiero es compartir una visión del social media distinta, una visión enfocada al humor. De esta manera, todos podremos comenzar el lunes con una sonrisa. ¡Ánimo en este comienzo de semana!
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Hace una semana PuroMarketing publicaba el post «Las 5 mentiras más gordas del Social Media«. De este artículo quiero extraer algunas ideas sobre las cinco creencias erróneas más comunes del Social Media:
1. Más seguidores y fans es sinónimo de reputación
No me cansaré nunca de decirlo: frente a cantidad, calidad. De nada nos sirve tener una cuenta de miles de seguidores si los hemos conseguido comprándolos y si además no conseguimos fidelizarlos a través de buenos contenidos y un trato personalizado.
2. El social media es gratis
Las plataformas online han reducido muchos gastos pero señores… a los Community Manager hay que pagarles por su trabajo. Un buen profesional consigue buenos resultados, y esto se paga, no es barato.
3. Si tienes perfiles en redes sociales, no necesitas web
La página web de nuestra empresa/proyecto es nuestra casa, por eso tiene que estar presentable, limpia y hacer que nuestros invitados se encuentren a gusto cuando entren. Las páginas de Facebook, el perfil de Twitter, la cuenta en Pinterest… son complementos perfectos de nuestra casa, pero nunca la sustituirá.
Hace casi dos meses escribía un post que hablaba de la importancia de la calidad de tus fans o seguidores en las redes sociales frente a la cantidad. Al mes salía publicado en elpais.com el artículo: «Perfiles con muchos huevos«, que trata sobre la compra de fans en Facebook y seguidores en Twitter.
Si bien es cierto que esta práctica no es algo nuevo, de hecho se trata de algo bastante habitual y extendido en algunos círculos, el artículo tuvo mucha reperscusión y generó varios debates.
Una vez más, frente a la cantidad reivindico la calidad. De poco le puede servir a una empresa pasar de la noche a la mañana de tener 100 a 1.000 fans si estos proceden de un ámbito geográfico distinto. Incluso en más de una ocasión se producen paradojas como que el Community Manager está posteando en castellano cuando el 80% de sus recién adquiridos (por adquiridos quiero decir comprados) fans ni si quieran hablan el idioma de Cervantes. Por lo tanto, ¿para quién estamos hablando? ¿Cómo creamos comunidad con estos usuarios que no entienden lo que les decimos? Resulta complicado…
Y lo digo así de claro por una razón sencilla. No han sido pocas las personas que se han puesto en contacto conmigo porque en teoría necesitaban a un Community Manager para su proyecto. Sin embargo, después de la primera toma de contacto descubría, y les hacía ver a ellos, que lo que necesitaban no era un Community Manager sino un comercial.
Si sólo me hubiese sucedido una vez podría pensar que se trataba un caso aislado, de una persona un poco despistada en esto del social media. No obstante, como ya han sido varias las veces que me ha pasado, me ha dado por pensar que quizás exista una visión generalizada y errónea sobre el trabajo del CM. Podría entretenerme en describir las funciones y las cualidades del Community Manager, pero ya se han escrito muchos post sobre el tema.
Habrá Community Managers que acepten cobrar en función de los objetivos conseguidos. Personalmente no lo hago porque me parece una forma de restar valor al trabajo ejercido además de una concepción errónea de la profesión.
«El contenido es el Rey«. ¿Estás harto de escuchar esta frase? Pues malas noticias amigo, la vas a seguir escuchando hasta la saciedad. Los social media han reavivado el valor del contenido (muchas veces olvidado en sectores como la publicidad), ya sea el que producen los propios usuarios o el que producimos los profesionales de la comunicación. Esto ha hecho que figuras como la de los Community Managers, los Social Media Strategists y recientemente los Content Curators hayan tomado una importancia vital.
Pero, ¿qué es esta última profesión? «El content curator consume contenido, lo filtra, lo recopila, lo comparte, y aprende a partir de las respuestas al mismo» (vía www.enriquedans.com). Digamos que es aquella persona encargada de seleccionar entre la inmensidad del contenido diario que surge en internet, qué es relevante y qué no para el proyecto/marca/compañía en el que está trabajando su equipo de Social Media. Todo esto bajo el marco de una línea editorial definida previamente.
Muchos de vosotros pensaréis al leer estas definiciones «pero si este trabajo ya lo hago yo, que soy Community Manager…». Cierto, muchos de nosotros hemos estado haciendo este trabajo sin saber que además de bloggers, estrategas y gestores de comunidad éramos «responsables de contenido» (evitar a toda costa la traducción «curadores de contenido»). Pero lo cierto es que toda campaña que aspire a tener una cierta repercusión debería de contar en su equipo de social media con un Content Manager.
El documental [No-Res] dirigido por Xavier Ortigues y producido por Metromuster ha sido el galardonado con el Premio al Mejor Largometraje Nacional de Documenta Madrid 12.
Me enteré del fallo hace unos días a través del Twitter del Barcelona Creative Commons Film Festival (BCCN) y desde entonces no he podido hacer otra cosa que alegrarme. ¿El motivo? Se trata del primer documental licenciado en Creative Commons (CC) y financiado parcialmente gracias al crowdfunding que gana este certamen. ¡Felicidades!
Si quieres saber más sobre qué son y cómo se emplean las licencias CC puedes ver la entrevista a Ignasi Labastida de Creative Commons España:
Desde que las grandes empresas han comprendido la gran influencia que los medios sociales tienen en los usuarios, son muchas las que han querido sumarse al carro creando videos virales.
Sin embargo, ¿qué hace que un video se propague como la espuma por la red y que otro no? Hay muchas teorías al respecto. ¿La primera? Que un video espectacular y técnicamente muy cuidado siempre atrae la atención del usuario. ¿Otra teoría? Que la clave está en la frescura, en lo cotidiano, en la gente normal, algo muy difícil de captar por las multinacionales.
En mi opinión, las dos teorías son igual de válidas, aunque no hay que olvidar un punto realmente importante: la suerte. Esto es lo que consigue que videos hechos por completos desconocidos se conviertan en un éxito total, en un «instant classic». Porque amigos, no nos engañemos, internet se comporta igual que las personas, ¡de manera imprevisible!
Con todo esto dicho, quería compartir con vosotros dos compañas virales recientes que simplemente me han fascinado. El primer video es el «Hunter and bear’s 2012 birthday party» de Tipp-Ex:
«Nuestra generación es la única que ha tenido que enfrentarse a tres crisis al mismo tiempo: la crisis de los 30, la crisis inmobiliaria y la crisis de valores» ¿Acaso hay una forma mejor de expresar lo que tantos y tantos jóvenes estamos viviendo hoy en día? Así lo cuenta Anicet Lavodrama en este video:
El video forma parte de una campaña que su autor ha hecho en la plataforma de crowfunding Verkami. Anicet ha realizado esta campaña para poder grabar el disco «Ensayo sobre la Generación Perdida por Anicet Lavodrama».
Como se cuenta en elpais.com, el autor se inspiró en el documental «¿Generación perdida?» que hace unos meses se emitió en Documentos TV de La 2. Si te interesa el tema puedes ver las entrevistas íntegras que se ven en el documental.
Un documental y un proyecto «work in progress» que nos da la oportunidad de reflexionar sobre este tema que tanto nos atañe. Personalmente me quedo con una de las frases de Jesús, uno de los pratogonistas del documental: «No somos la generación perdida, sino la generación del cambio».
Hace un par de meses escribía el post «Cómo escribir para Google«, donde daba algunas recomendaciones sobre cómo escribir en un blog. Una de estas recomendaciones era: «añadir enlaces internos y externos«.
Debido a la importancia del tema, he decidido detallarlo en seis puntos:
1. Enlaza pensando en las palabras clave seleccionadas para el post, éstas deben estar presentes en el titular y en el primer párrafo. Si nuestro post habla sobre restaurantes de Madrid, las palabras clave serían precisamente éstas «restaurantes Madrid».
2. El primer párrafo de un post es el más importante en cuestiones de SEO, por lo tanto cuando te dispongas a escribirlo acuérdate de las palabras clave e intenta añadir algún enlace. De esta manera, Google te lo premiará con una mejor posición en su buscador.
3. Añade tanto enlaces internos (a tu propio blog) como externos (a otras páginas o blogs). Aunque parezca una obviedad, las palabras enlazadas deben dirigirse a una página relacionada. Es decir, si enlazamos las palabras «restaurantes japoneses en madrid» la página a la que redirigimos al usuario debe de ser la de un restaurante japonés, y no la del Pub Pepe, de nuestro amigo del pueblo.
Los cambios en el diseño de las páginas de Facebook debido a la incoporación del timeline han afectado al trabajo de muchos de los que usamos esta red como herramienta principal de nuestras estrategias.
Reconozco que aún no me he adaptado del todo, y que echo de menos las viejas páginas de empresa. Sin embargo, una vez que se empiezan a usar, salen a flote las ventajas de este nuevo diseño, como la estructuración de la parte de administración.
Además, parte de nuestro trabajo es saber adaptarse a los cambios. Por eso, quería compartir con vosotros este gráfico que he descubierto gracias al grupo de AERCO en Facebook. En él, se detalla los tamaños de todos los diseños y fotografías de las nuevas páginas. Realmente resulta útil tenerlo a mano, no sólo para saber a qué tamaño diseñar la imagen de portada («cover photo») ni la imagen del perfil («profile»), sino también para otros detalles en los que quizás a priori no habíamos pensado como las fotos que compartimos («shared photo») o las fotos destacadas («highlight»).
Quizás ya te haya pasado que, como a mí, al compartir un álbum de fotos la primera imagen de este álbum, que es la que aparece en el muro, no queda del todo ajustada. Bien, conociendo estos tamaños es más fácil ajustar nuestras imágenes y ofrecer al usuario una experiencia más placentera a la vez que propagamos con más efectividad la imagen de la marca.
Espero que el gráfico sea de vuestra utilidad 🙂